Los 10 géneros del storytelling según Blake Snyder

10 géneros del storytelling

Hace unos años mi hermano me regaló por navidades un pequeño libro que ha sido una de las mejores sorpresas que me he llevado: Salva al gato, de Blake Snyder. A pesar de que no es muy conocido en España, su autor es el escritor de guiones de películas bastante famosas como lo fue en su día Alto o mi madre dispara (Stop! Or My Mom Will Shoot).

Blake Snyder explica en este libro algunas de las teorías que ha desarrollado a través de años de experiencia, muy útiles a la hora de escribir un guión. Algunas han sido algo cuestionadas, pero otros de sus métodos resultan realmente interesantes y funcionan a todos los niveles del storytelling, por lo que pueden aplicarse también al mundo novelístico. Nunca está de más tener algunas herramientas extra, ¿no?

El autor desglosa todos los tipos de historia en 10 determinados que poco tienen que ver con aquellos a los que estamos acostumbrados, y de ahí lo interesante del asunto. No vamos a encontrar aquí terror, thriller o aventura; en su particular visión del storytelling, Snyder expone más bien formas, estructuras y dinámicas entre personajes e historias, patrones que se repiten, algunas con características heredadas de otras narrativas más arcaicas.

Si uno observa su propia historia, o la de sus películas favoritas a través de esta óptica, se encontrará indefectiblemente en alguno de estos estilos. Esto no significa que la nuestra no pueda tomar elementos de otro de los tipos —muchas veces se suelen combinar dos de ellos—, pero si lo hace de varios entonces quizá estamos queriendo abarcar demasiado o somos poco precisos. De ahí la utilidad de esta herramienta, que también nos sirve para determinar elementos que no estamos incluyendo y quizá cabría incorporar. No obstante, eso queda a gusto del escritor.

Así pues, los géneros son los siguientes:

 

  • Un monstruo en casa

Según Snyder, en este tipo de género se ha cometido un pecado, elemento fundamental de la trama que propicia una cascada de acontecimientos. El “monstruo” es la personificación de la consecuencia de ese pecado, una especie de elemento vengador que aplicará justicia sobre aquel o aquellos que lo cometieron. Aunque normalmente toma forma de criatura (Alien, Parque Jurásico), también puede tratarse de un humano (Saw, Hannibal). Este es además un elemento clave: sin el monstruo nada amenaza a los personajes, escapar de él es el objetivo. El otro elemento clave es también la “casa” —que puede ser una nave, un pueblo, etc.—, un recinto del que no se puede escapar. Este tipo de género está basado en la leyenda del minotauro, con Teseo escapando o afrontando la muerte —un monstruo medio humano— en un lugar sin salida.

 

  • Fuera de la botella

En este tipo de historia estamos tratando constantemente con los elementos de “maldición”, “deseos” y “lecciones”. Aquí, nuestro personaje se encuentra en una situación incómoda, ya sea por propia mezquindad o falta de voluntad; se trata de un tipo con cualidades que podrían transformarle en una persona válida. Su oportunidad de iniciar ese proceso de cambio aparece en forma de maldición, que normalmente tiene unas reglas determinadas —en Mentiroso Compulsivo, Jim Carrey sólo podía decir la verdad por culpa de que una fuerza superior cumple un deseo que formula su hijo—, o de bendición —en Como Dios, el mismo Jim Carrey obtiene poderes ilimitados para hacer su voluntad después de pedirlos desesperadamente—, en cuyo caso siempre existen una serie de consecuencias a los dones obtenidos. En todos los casos, estos sucesos tienen lugar para hacer aprender la lección al protagonista (Groundhog Day), aprender de sus malas acciones o hábitos y reencauzarle hacia el camino correcto, momento en que esta maldición o bendición desaparece.

 

  • Porquélohizo

Los personajes de Porquélohizo se encuentran inmersos en —o ellos mismos se dan de bruces con — un profundo misterio que hay que desvelar, y que suele estar entramado en las partes más oscuras o solitarias de una ciudad. La narrativa noir pertenece a este género. A medida que el misterio se va desvelando, también lo hacen características del alma humana que nos disgustan  (Blade Runner), el tipo de cosas ante las que miramos para otro lado. La clave de este tipo de historia no siempre es quién lo hizo, sino por qué. Para descubrirlo, el protagonista debe tomar una decisión que romperá las reglas establecidas  —en Disturbia, por ejemplo, el protagonista escapa varias veces de su casa, en la que la policía le obliga a permanecer—, muchas veces las suyas propias (Minority Report).

 

  • El vellocino de oro

Podríamos decir que esta es la versión Snyder de El viaje del héroe de Campbell. Para él, en este género los personajes recorren un camino  —incluyendo el concepto de road movie—, que no tiene por qué ser externo, sino que también puede ser un viaje interior. En principio el personaje comenzará su viaje en busca de una cosa, y al final de este, la obtenga o no, el verdadero premio será el auto descubrimiento (The Secret Life of Walter Mitty), una comprensión más profunda de sí mismo que la hará mejor persona. Aquí también se incluyen todas las historias de robos (Oceans Eleven), puesto que el término del vellocino se refiere a cualquier misión o tesoro encerrado. Este género implica también un concepto: el de compañero o equipo, representando estos las habilidades de las que el personaje carece  —experiencia, actitud, habilidades diversas— y que le ayudarán a conseguir su misión.

 

  • Amor de colegas

Este me resulta uno de los géneros más interesantes, porque en él Snyder engloba varios tipos de historia que, si uno lo piensa bien, en la práctica acaban perteneciendo a la misma rama. Estos tipos son las historias de amor de cualquier ámbito, las que él llama “historia de colegas” y por último “el chico y su perro”.

  1. Historia de amor. En estas historias involucran a dos personas, normalmente de caracteres diferenciados u opuestos, ya no por sus personalidades sino por circunstancias que les distinguen (Pretty Woman) y, sin embargo, les hacen conectar a niveles profundos. Estas circunstancias o un conflicto que suele mantenerse en secreto hasta que es demasiado tarde les llevarán a la catarsis, donde para acabar juntos deberán dejar de lado sus egos y revelarse tal y como son. La pregunta constante es “¿acabarán juntos o no?
  2. Historia de colegas. Al igual que en la anterior, estas dos personas suelen ser opuestas y comienzan odiándose mutuamente hasta que descubren que no pueden vivir la una sin la otra (Dumb & Dumber).
  3. El chico y su perro. En este caso se da una circunstancia determinada: sólo uno de los dos personajes cambia, y el otro es el catalizador para que esto ocurra, normalmente en la forma de un perro (Beethoven), criatura (ET) o incluso un colega (Lethal Weapon). En este subgénero dicho personaje puede desaparecer al final de la historia, implicando su representación un designio del destino.

 

  • Ritos de transición

Este género incluye todas esas historias en que el personaje está pasando por una etapa compleja de su vida y se niega a afrontarla, para ello recorriendo un camino erróneo, a menudo plagado de momentos entretenidos (American Pie), hacia un objetivo ilusorio o pasajero. El elemento clave de esta historia es el problema en cuestión  —adolescencia, un divorcio, un amor perdido, una adicción (Trainspotting)— y ese viaje interno que va desde el punto en que nuestro protagonista se niega aceptar su situación hasta aquel en que finalmente lo logra (Lost in Traslation), adquiriendo así madurez y comprendiendo que no todo en la vida se puede controlar.

 

  • Superhéroes

El conflicto del género de superhéroes, en el caso de Snyder, no siempre tiene que ver con poderes y elementos sobrenaturales, sino que pueden ser poderes políticos (The Lion King), una habilidad particular (The Matrix) o una maldición (A Beautiful Mind). Estos pueden estar relacionados, directa o indirectamente, con una situación determinada que supera ampliamente al personaje (Gladiator), que le hace dudar de sí mismo  —a pesar de que la razón suele estar de su lado— y cuya razón de ser a menudo tiene que ver con la influencia de una némesis. Para lograr superar el conflicto, el personaje tiene que liberar su potencial (Spiderman) y sus habilidades en aras de lo que es correcto y justo, descubriendo de lo que es capaz y aceptando su naturaleza, muchas veces en contra de lo que su entorno (Gulliver’s Travels) o la propia sociedad dictamina (X-Men).

 

  • Institucionalizado

Estas son historias relacionadas con las dinámicas y objetivos de un grupo de personas determinadas (The Godfather), y al contrario que en el vellocino de oro, no se trata de las habilidades que cada uno aportan al grupo ni de una consecución específica, sino de cómo la pertenencia a estas “instituciones”  —familia, negocio, organización— reporta una serie de beneficios y problemas, y el conflicto que supone perder la propia identidad ante este. En este género se dan dos personajes clave: uno que desea romper con el grupo, revelando los problemas de cohesión del mismo y su carácter real, a menudo fraudulento; el otro es un recién llegado desde cuyos ojos se nos presenta el equipo en cuestión (Goodfellas), de manera que aprendemos a la vez que lo hace él. La catársis de la historia se da en una elección final que lleva el personaje a unirse definitivamente al grupo (The Breakfast Club) o a destruirlo (Sin City), en ocasiones destruyéndose a sí mismo también.

 

  • Un tipo con problemas

Como dice el propio título, este género sigue a un personaje cuya vida normal se tuerce por un problema, personal o catastrófico e inmediato o con cierta sensación de urgencia (Armageddon), que debe ser resuelto. El cine de desastres naturales está enmarcado en este género. El personaje o personajes protagonistas tienen la habilidad o medios para resolverlo (The Bourne Identity), ya sea por habilidades personales (Taken), conocimientos o una serie de circunstancias determinadas que le ponen en el punto de mira (Die Hard).

 

  • El triunfo del loco

Este tipo de historia coloca como protagonista a un tipo que es incluso inferior al hombre corriente  —el llamado Everyman, un hombre cualquiera—, es decir, un marginado, un hombre ridículo (40 Year Old Virgin) o despreciado por la sociedad o por su entorno inmediato. Sin embargo, es esta condición la que pone la suerte y las fuerzas del destino a su favor (Forrest Gump), de manera que incluso si no es consciente de la gravedad del problema en que se encuentra, de una manera u otra logra superarlo o vencer al villano de turno (Beberly Hills Cop). Este género puede incluir un personaje que es consciente de la lamentable naturaleza del protagonista y se sorprenda constantemente de los logros que adquiere, a menudo tratando de interferir en ellos y, en tales casos, sufriendo las consecuencias. En El triunfo del Loco destaca una falta de seriedad en el tratamiento de problemas que nos tomamos demasiado a pecho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *