8 consejos para lograr reseñas para tu novela

Autopublicar nuestra novela no sirve de nada si sólo nosotros o nuestro entorno cercano hablamos de ello. Esto es así de doloroso y real.

La regla número uno del marketing de escritores debería ser siempre “haz que sean otros los que hablen de tu obra.” ¿Por qué? Muy sencillo. Eso es lo que habla de la calidad de la misma.

La mejor manera de lograr esto es obtener reseñas. Y no vale con las reseñas de los colegas, compañeros de profesión o familiares: eso está bien para ir sentando una base, pero hay que ir más allá. Hay que intentar ponerse en contacto con la gente que habla de lo que nosotros hablamos: bloggers de literatura, editoriales, revistas, páginas web de temas relacionados, booktubers… Profesionales y no profesionales, vamos.

Obviamente, nuestro objetivo clave es aquellos que tienen mayor número de seguidores, pero como dice Gary Vaynerchuk, hay que disparar a todo. Grande y pequeño. Cuantos más tiros, mejor.

Estos y no el resto son los que van a atestiguar la calidad de tu obra a largo plazo, los que harán que se venda. Como he dicho, está bien tener 10 o 20 reseñas de 5 estrellas en Amazon para sentar una base, pero si canta a la vista que están hechas por amigotes, algo huele mal.

¿Por qué? Bueno, es muy simple.

Busca el nombre de tu novela (o tu nombre de autor) en google. Lo que salga en las dos o tres primeras páginas es tu novela en realidad. Si no hay nadie hablando de ella, mal asunto, porque eso implica que lo que vendas está en tu círculo cercano. Y eso tiene una fecha de caducidad cercana. Si estas páginas están repletas con el nombre de tu obra (y en sentido positivo, claro) entonces vamos por buen camino.

A continuación comparto contigo unos consejos que he aprendido para pedir reseñas a gente del mundillo de la literatura:

Acude con profesionalidad

La persona que nos va a leer, en primer lugar, va a hacerlo sin beneficio personal. Va a tomarse unas horas de su vida para darte una oportunidad a ti. Lo mínimo es que acudamos con cortesía y educación, tal y como lo haría un profesional. Y, si el blogger/reseñador de turno se niega, está en pleno derecho. Esto es lo primero que hay que asimilar.

He oído historias de gente que manda un email con su novela acompañado de un “ahí te dejo mi novela” (sin que se haya pedido), o incluso personas que directamente no ponen nada en el cuerpo del mensaje. Recuerda lo que te dije en este artículo sobre la autopublicación: ahora eres un empresario, no solo un escritor; actúa como tal.

Ofrece un producto profesional

Esto es de cajón. Si la obra no es buena, o está mal editada, o mal revisada, dan igual las reseñas que pidamos. Antes de enviar una novela a reseñar es primordial que haya pasado por lecturas beta (las de verdad, no las de compañeros-amigos-familiares) y por profesionales (y digo profesionales, gente formada en estos aspectos) de corrección de estilo y ortotipografía.

También es importante una buena portada, maquetación y sinopsis, porque esto hará que el reseñador tienda más a aceptar tu trabajo al ver que no es cualquier cosa.

Recuerda algo: la autopublicación va ganando notoriedad, pero es nuestra responsabilidad darle el lugar que se merece. Existe la creencia, y no es infundada (lamentablemente), de que la literatura autopublicada es mala. Esto se debe a que hay gente que publica las cosas de cualquier manera, y eso nos afecta a todos. Sí, por mucho que duela decirlo, es así.

Si queremos que se nos acepte como a un igual junto a libros de editoriales, no solo es nuestro deber, es nuestra responsabilidad (para con nosotros y con los otros autopublicados) hacer las cosas bien.

No te conformes con cualquier cosa, recuerda que eres tu propia editorial. Presenta un buen trabajo.

Ofrece un buen booktrailer

Aunque esto no es imprescindible, creo que brindar un buen booktrailer ayuda a captar la atención de los reseñadores. Como he dicho otras veces, estoy convencido de no se explota el verdadero poder que alberga crear un booktrailer profesional. Si tienes la opción, compón un buen booktrailer o busca a alguien que lo haga por tí.

Repito: uno bueno.

Con algo de buen gusto y estilo, se pueden hacer muchas cosas sin ser un genio del Premiere o el Sony Vegas.

No envíes el manuscrito de un tirón

Esto los reseñadores lo odian. Supongo que es porque no gusta la sensación de sentirse presionado, o de recibir una obra que simplemente no han pedido, ya que queda grosero. Según la mayoría de los reseñadores, lo mejor es enviar un par de capítulos en digital para que ellos vean o no si les interesa, y si es así ellos vuelven a escribir más tarde para pedir la novela completa.

En mi caso, de más de ciento veinte personas, sólo una se quejó por mandarle los mencionados dos capítulos, al resto le parecía buena idea.

He ahí, también, el poder del booktrailer del que hablaba antes: ayuda a decidir incluso sin haber recibido el manuscrito.

Escribe a muchos reseñadores

En nuestros primeros pasos por llegar lejos y hacernos hueco como escritores, muchas veces pensamos que con veinte o treinta personas que reseñen será suficiente. En realidad, necesitaremos todos los que podamos. Además, hay otra verdad dolorosa en todo esto: normalmente, el porcentaje de personas que aceptan ronda el 20%, y esto siendo positivos (y si se ofrece un producto atractivo).

Te doy mis estadísticas: Escribí a unas 120 personas. He logrado 18 reseñadores, 5 booktubers y una mención de un editor en su página web. Alrededor de 30 personas denegaron mi solicitud amablemente, sólo una lo hizo de malas maneras y el resto, directamente, no respondieron.

Más que el rechazo, lo normal es que directamente no recibamos respuestas. He ahí la importancia de escribir a muchos.

Haz las cosas con tiempo

Esto va en caso de que estemos realizando un blogtour o que pretendamos enviar la novela en digital a reseñadores para que haya críticas listas el día de la salida de la novela. Si tu novela sale en septiembre, no pidas una reseña en agosto. Ni siquiera en julio. Te sugeriría que lo hicieras en mayo, como mucho en junio.

Recuerda que los reseñadores (en particular aquellos que se dedican a esto profesionalmente) reciben decenas de novelas a lo largo de los meses, sobretodo de parte de las editoriales. Tú eres un autopublicado, y lo normal (y sin maldad lo digo) es que tengas menor importancia en el escalafón de lectura a sus ojos.

Si les das tiempo, esto ayudará a que te hagan un hueco decente y con ello la oportunidad que necesitas, ya que la mayoría están abiertos a ello.

Escribe a los reseñadores correctos

Mucho ojo con esto, porque es importante. Yo mismo he cometido este error por despiste.

Cuando estés ofreciendo la novela, revisa con cuidado a quién se la mandas. Si tu novela es de ciencia ficción, no vayas a pedirle una reseña a alguien que se dedica casi exclusivamente a literatura romántica contemporánea. Recuerda también que hay reseñadores, aunque sean pocos, que no aceptan novelas autopublicadas. De hecho, mi sugerencia es que revises con cuidado qué novelas ha reseñado cada uno, sobretodo aquellas que se parecen a tu género.

Si un reseñador no las ha tocado, no es recomendable que le escribas. ¿Por qué?

Porque no es su género, simple y llanamente. Normalmente te denegará educadamente la petición, pero eso no es lo peor: lo peor es que te coja el libro y luego saque una reseña negativa porque, como no es su género, va con expectativas equivocadas.

Diseña y adjunta un dossier

Esto no es indispensable, pero es, sin duda, un símbolo de profesionalidad. Un dossier es un documento de 3 o 4 hojas (como mucho) donde incluirás portada, sinopsis, una ficha breve sobre tí como autor, enlaces a tus redes sociales, quizá una pequeña presentación de la obra (si va a ser un conjunto o si hay alguna razón en particular que la haga más interesante), etc.

Si estás organizando un blogtour, es importante que en este dossier incluyas la mecánica del mismo detalladamente. Y, si está bien diseñado, mejor. Lo dicho: cuando uno se organiza bien, es más propenso a recibir respuestas positivas.

Solicita variedad

Cuando uno pide reseñas lo hace para que otros hablen de su novela y se corra la voz. Pero recuerda algo: si lo único que compartes día tras día son reseñas de tu novela, a la gente puede aburrirle. No tengas miedo de ofrecerle a los reseñadores (con MUCHO respeto y tacto) la flexibilidad que les convenga.

Es decir, puedes pedirles que te hagan una reseña o que, a su gusto, decidan si prefieren entrevistarte, o que simplemente compartan el booktrailer, o la ficha de tu novela en la sección de novedades… hay muchas maneras de hacer publicidad y que se hable de tu obra. Cuanto más variadas, mejor.

 

¿Significa esto que, si no se pasa por estos puntos, no nos reseñarán? Para nada. De todo hay en la villa del señor. Hay gente que se enfoca en ayudar a autopublicados y reseñarán pro bono, que es loable; habrá otros que tiendan menos a esto; muchos, seguramente, acepten una reseña sin tantas formalidades. Esto no son más que una serie de consejos para, con suerte, ampliar el rango de aceptación que podamos tener y con ello las posibilidades de que el libro se de a conocer.

Pero entonces, ¿por qué quiero hacer hincapié en estos puntos? Pues porque creo que los autopublicados necesitamos darnos valor, insisto: traer prestigio a ese título que parece algo denostado y demostrar que somos tan profesionales como una editorial. Y, para eso, hay que demostrar educación, producir obras de calidad, y hacer las cosas lo mejor posible.

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